El cine negro es uno de los género que podemos calificar casi como un patrimonio del cine americano. Grandes clásicos han salido de esta fábrica no solo en el viejo Hollywood sino en el posteriores momentos como los años ’70 con el cine independiente. Desde ya muchas décadas, el goteo de films de culto de este género ha sido constante, influenciando a varias generaciones de cineastas tanto americanos como de todo el mundo. Ahora en este 2011 la candidata a alargar la lista de clásicos modernos es Drive, producción también independiente americana pero esta vez dirigida por el danés Nicolas Winding Refn.
Desde su paso por el festival de Cannes, Drive ya se perfilaba como uno de los films “calientes” de este año y un producto que ha afianzado tanto la carrera de su director como de su estrella principal, Ryan Gosling, ahora uno de los grandes nombres en Hollywood. Winding Refn salió de Cannes con el premio al mejor director y críticas extraordinarias.
Drive es un modesto producto independiente de solo 15 millones de $, producido por varias medias empresas americanas como Bold Films, Odd Lot y Marc Platt, un destacado nombre en Hollywood ligado a producciones muy variadas como Una rubia muy legal o Rachel Getting Married, Nine o Scott Pelgrim. El modelo de producción era el clásico de este tipo de films, levantar la financiación vía ventas internacionales usando elementos tan potentes como rostros conocidos (Gosling y Carey Mulligan), un guión fuerte y un coste bajo.
El descubrimiento del film sucedió en Cannes, donde la película participaba en la sección oficial y levantó mucha expectación e interés. Instantáneamente se convirtió en una de las favoritas y lo dicho antes, logró el premio al mejor director.
A partir de aquí Drive ya empezó una parte de se su carrera comercial pasando por otros dos festivales de peso como Los Angeles Film Festival, Locarno Film Festival o el Festival de San Sebastián donde la expectación era muy elevada. Ya en ese momento la aureola que rodeaba el film era muy positiva como film de prestigio y esto la colocaba en el punto de mira de una nutrida comunidad cinéfila.
[caption id="attachment_932" align="alignleft" width="197" caption="Drive"]
La película se estrenó en Estados Unidos el fin de semana del 16 de septiembre de la mano de la nueva distribuidora independiente Film District, encargada hasta ese momento de dos éxitos como Insidious ySoul Surfer. La distribuidora se tiró a la piscina con un robusto estreno, para algunos analistas incluso demasiado robusto para un film que muchos pensaban que tendría un lanzamiento más escalonado al estilo de otras producción con aspiraciones a los Oscar. Drive llegó con 2.886 copias, rodeada de una campaña muy visible que apostaba tanto por el peso de Gosling (ya una estrella en Estados Unidos) como por la elevada dosis de acción y violencia que tiene el film. El resultado fue un inicio decente pero poco espectacular, 11,3 millones de $.
El gran problema con el que se encontró Film District se relacionaba en la idea que vendían conDrive a la gran masa americana: una especie de Fast & Furious. De hecho, el vender tanta acción y violencia llevó al error a muchos espectadores lo que le valió una mala calificación por parte de estos (un C según CinemaScope, encargada de encuestas a pie de cine, y que es la peor calificación que puede obtener una película). Pero por fortuna, el peso de la crítica y el prestigio del film salvó la situación dejando que la película encontrara una vía en esta audiencia adulta, aprovechando el nombre ya de culto que tenía el film. Su carrera americana se saldó con unos decentes 36 millones de $ y en estos momentos se coloca en el puesto 186 de las mejores películas de la historia según los usuarios de IMDB.com.
Todo lo contrario ha sido su carrera en Europa. Drive ha sido todo un fenómeno en Francia donde se estrenó el 5 de octubre y lleva recaudados unos enormes 13,26 millones de $, unos 9,4 millones de €. En Reino Unido logró otros 4,5 millones de $, seguido de buenos datos en Italia, Grecia, Australia, Polonia y Dinamarca, tierra natal del director. En estos mercados el film logró despertar un interés que se tradujo en un mejor mantenimiento que en Estados Unidos, con descensos poco agudos provocados por un solido boca-oreja.
Con esto, Drive lleva recaudados fuera de las fronteras americanas 33 millones de $ aún con estrenos pendientes en mercados como Alemania, Brazil, Japón y ahora España.
En estos mercados la espera se ha relacionado mucho con la carrera de los premios. Drive es una de las presentes en las quinielas de los Oscar, figura en la mayoría de las listas top10 de la crítica americana y el nombre tanto de su director, como Ryan Gosling, Albert Brooks, el montaje, guión o fotografía parten con altas opciones a colocarse entre los candidatos a los premios. De momento Brooks, como el gran villano de la historia, ya pelea por el Globo de Oro y la película tiene cuatro candidaturas a los Spirt Awards, los premios del cine independiente americano incluyendo mejor película y director.
Fuente: El economista
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